Todo lo que tienes que saber antes de elegir un vestido de fiesta largo

vestidos de fiesta largos

Tenemos una boda de tarde noche, y hemos decidido ponernos un vestido de fiesta largo que es lo que dice el dress code que debemos llevar. Pero, a no ser que trabajemos en el mundo del teatro, cine o televisión, la mayoría de nosotras no suele llevar vestidos largos fiesta a diario. Al no tener la costumbre de ir con ellos en muchas ocasiones nos sentimos incómodas.

Y, es que, a quién no le ha pasado que el vestido le arrastraba porque era demasiado largo, lo pisaba con los tacones, o era un vestido tan ceñido que a la hora de subir escaleras no podía hacerlo, pareciendo más un meme de instagram que una señorita.

A continuación te contamos un par de trucos/reglas que puedes aplicar si quieres lucir un vestido largo y no morir en el intento.

 

Ojo con el largo

Que un vestido de fiesta sea largo no significa que tenemos que parecer la novia y llevar cola por detrás nuestro. A nadie le gusta una invitada que vaya barriendo el suelo por dónde pisa. Primero porque en cualquier momento podrás pisarte el vestido, ensuciarlo y que el fondo parezca  que has recogido el vestido de la basura, romperlo con los tacones o ensuciarlo y, en el peor de los casos, si lo pisas y no te has dado cuenta tú y el vestido podéis acabar en el suelo.

Si has conseguido tener  suerte y conseguir que  tu vestido no sea tan largo para que alguien acabe usandolo de alfombra pero aún te arrastra no parecerás más alta sino que parecerá que te has  puesto una prenda de tu hermana mayor.

El truco en esta ocasión es ir a una tienda que tenga servicio de modista para que te arreglen los bajos y el vestido tenga el largo perfecto. Si es un vestido hasta el suelo no debe arrastrar pero tampoco se deben ver las sandalias. Ten en cuenta siempre que si vas a ir a comprarlo en una tienda de vestidos de fiesta y no lo vas a llevar a la modista, tendrás que llevarte los zapatos que te vas a poner en la ceremonia. No vaya a ser que sean más altos y al final te corten el vestido y no haya vuelta atrás.

Si has decidido llevar vestido con cola, la parte de alante debe ser siempre corta, o a la altura del suelo o más corta (encontrarás vestidos largos que tienen la parte delantera por la rodilla y después acaban en una cola).

 

Cuidado si tienes mucho pecho

Un vestido largo implica que el vestido va a pesar mucho más que uno corto ya que tiene más tela. Si has elegido un vestido de escote barco sin tirantes para la ocasión, ten en cuenta este detalle. Con el ajetreo de la fiesta, si el vestido es un poco más largo y te lo pisas sin querer, si no tiene ninguna sujeción extra (como pueden ser varillas de corsé), puede ser que tu escote vaya resbalando poco a poco y al  final termines enseñando más de lo que pensabas.

 

Ten en cuenta siempre las telas

Es muy importante escoger el tejido del vestido para cada ocasión. El lino y los tejidos que son más finos obligatoriamente están hechos para el verano. Aunque un vestido de organza o de seda sea precioso tendrás que tener en cuenta que te va a cubrir entera, por lo tanto, si es en verano o en una sala cerrada, a no ser que estés segura de que va a haber aire acondicionado, no te los pongas porque pasarás calor.

 

Cuidado con las telas: transparencias y aberturas

Para evitar enseñar más de la cuenta (que en este tipo de eventos no está recomendado) intenta llevar siempre un forro debajo del vestido.

Evitarás que con el calor se te pegue al cuerpo y marque la ropa interior. Y controla que una vez que te sientes (el vestido tenderá a subirse por sí solo) las aberturas queden discretas y no enseñes pierna hasta la cintura.

 

Corte sirena sí, pero con cuidado

Los vestidos de fiesta largos con este corte quedan espectaculares, pero tenemos que tener mucho cuidado con lo que nos aprietan. Por muy bonito que nos quede puesto, si parece que vamos pisando uvas, romperemos el efecto.

Si finalmente te has decidido, prueba a bajar escaleras y a subirlas con él: sino te permite esta acción mejor olvídate de ese vestido en particular.

 

Si vas a cambiarte de zapatos a lo largo de la noche…

Apuesta por cuñas para no bajar de altura y así no pisar el largo o sino pidele a la modista que te añada una especie de sujeción que se le pone a los vestidos de fiesta para que enganches este a tu muñeca o dedo. De esta forma podrás ponerte sandalias planas o manoletinas manteniendo tu vestido  y tu imagen impecable.