¿Qué es y cómo funciona el mercado de valores?

Entender cómo funciona y de que se trata el mercado de valores, es fundamental cuando se decide iniciar una cartera de inversiones, ya que el éxito y la rentabilidad de la misma dependerán del conocimiento y de la asesoría que se tenga en esta materia. Es importante contar con la asesoría de un despacho de abogados que tenga experiencia y cuente con profesionales capacitados en el mercado de valores.

Para ello hay que definir algunos conceptos básicos propios del mercado de valores:

¿Qué es un mercado de valores?

Es un conjunto de instituciones y agentes financieros los cuales negocian los distintos tipos de activos (acciones, fondos, obligaciones, etc.) a través de los instrumentos creados específicamente para ello. Su objetivo fundamental es la de captar parte del ahorro personal y empresarial para conseguir un punto de financiación extra para las empresas como ocurre por ejemplo en la emisión de nuevas acciones.

¿Qué es una cartera de inversión?

Una cartera de inversión es aquella combinación de activos financieros en los que está depositada una cesta de activos financieros con la idea de generar una plusvalía. También se conoce como portafolio.

De manera más extendida, llamamos cartera inversión o cartera de valores a aquel conjunto de activos en los que tenemos invertido dinero de manera diversificada, es decir, es la cesta de activos en los que estamos invertidos.

Estos activos pueden ser de naturaleza fija, si lo invertimos en renta fija o renta variable, si decidimos invertir en activos de naturaleza variable, que son la gran mayoría de activos financieros (bolsa, fondos de inversión, etc.). Naturalmente existen carteras mixtas de inversión, que se componen de los dos tipos anteriores.

Por el contrario de lo que se cree, una cartera no está compuesta únicamente de acciones que coticen en bolsa, sino de todo tipo de activos, desde fondos de inversión, índices bursátiles o divisas y materias primas.

Es importante conocer cómo se compone una cartera de inversión, y cuáles son los riesgos que se corren cuando no se invierte de manera adecuada, es importante antes de conformar la misma escuchar la asesoría del despacho de abogados en este sentido.

¿Cuál es la composición de una cartera de inversión?

Una cartera se deriva en función del perfil del inversor, pudiendo ser conservador, medio o arriesgado, en función del riesgo y volatilidad que el inversor esté dispuesto a asumir. Y también de la composición de la cartera de valores o inversión dependerá la rentabilidad final que obtengamos, basada en la proporcionalidad del peso de cada activo en la cartera.

Podemos distinguir dos tipos de cartera en función de la temporalidad de los activos:

  • Cartera de préstamos: Es aquella en la que mantenemos la inversión por largo tiempo, encaminada a conseguir rentabilidad a largo plazo.
  • Cartera de endeudamiento: Si decidimos invertir en activos a corto plazo, llamada así porque generalmente se endeudan para comprar y vender rápidamente los activos.

En las carteras de inversión puede haber tipos muy diferentes de activos como bonos, futuros, fondos de inversión, cfds y acciones, entre otros activos financieros. Pero también puede componerse de un solo tipo de activo.

¿Cuáles son los tipos de mercados que existen?

Dentro del mercado de valores existen dos tipos de mercados:

  • Mercado primario: corresponde a la colocación o salida al mercado de nuevas acciones. Es decir son acciones procedentes directamente de la empresa y que normalmente se venden a través de una subasta, un concurso público o la negociación directa. En caso de forma indirecta (entran en juego intermediarios financieros), puede realizarse de varias maneras:
    • Venta en firme: Se cierre en firme una cantidad de acciones por una cuantía determinada, independientemente de si se venden todas o no es un trato cerrado.
    • Acuerdo Stand-By: La empresa emisora y el intermediario cierran un preacuerdo, el intermediario realiza las ventas en varias tandas y según necesita ampliar el número la empresa va cerrándole más paquetes accionariales. Esta forma es muy común cuando son varios los intermediarios financieros que simultáneamente gestionan estos valores.
    • Best Effort: Venta directa a comisión de los intermediarios; tanto venden, tanta comisión se llevan de la empresa emisora de estas acciones.
    • Mercado Gris: Es uno de los más extraños, ya que se realiza usando ciertas partes del mercado que las empresas no usan habitualmente; no son ilegales, pero de ahí su nombre de gris, por el no conocimiento del resultado real al ser un mercado no explorado.
    • Colocación Privada: Acciones emitidas y que se colocan en mercado privado a una o varias personas de forma directa pero de carácter privado.

Por último destacar que el mercado primario es regulado en todo momento por sus dos órganos rectores: la CNMV y la DGTPF. No olvidemos que es una emisión de nuevas acciones al mercado y eso siempre ha de pasar por la tutela de ambas instituciones para el buen funcionamiento del mismo.

  • Mercado Secundario: es aquel mercado en donde los valores ya emitidos y vendidos en el mercado primarios son simultánea y públicamente manejados en tiempo real por compradores y vendedores, para ello ejecutan sus operaciones de forma directa o a través de los intermediarios financieros correspondientes marcado de este modo el precio real de dichos valores. Como es entendible todos los tipos de activos que se negocian libremente en los mercados secundarios previamente han pasado por el mercado primaria, en su fase de emisión y colocación, en donde se realizó su primera operación de compra-venta.

¿Cuáles son los tipos de cartera de inversión?

  • Cartera de renta fija
  • Cartera de renta variable

Cartera de renta fija: la cartera de renta fija es una cartera de inversión que permite a sus propietarios, que pueden ser una o más personas (naturales o jurídicas), obtener una ganancia en función a su nivel de patrimonio. Se caracteriza por agrupar títulos financieros de renta fija.

Dentro de la cartera de renta fija se incluyen activos con rendimientos relativamente estables en el tiempo. Por tanto, el inversionista enfrenta menos incertidumbre en comparación a otras opciones como la bolsa de valores.

La cartera de renta fija está compuesta principalmente por los siguientes activos:

Depósitos a plazo fijo: El usuario transfiere parte de su capital a una entidad financiera por un tiempo determinado. Culminado ese periodo, recibe el reembolso del dinero más intereses.

Letras del Tesoro: Son títulos de deuda emitidos por los gobiernos. El inversionista los adquiere a cambio del pago de intereses más la devolución de su dinero en un plazo que puede ir de tres a dieciocho meses.

Bonos: Privados y entidades estatales emiten estos títulos para recaudar capital y financiar sus operaciones. La institución paga al acreedor por los intereses ganados, por ejemplo, cada mes. Asimismo, reintegra el capital invertido normalmente al final del lapso de endeudamiento.

Fondos de renta fija: Fondos de inversión que invierten exclusivamente en instrumentos de renta fija.

Ganancias de la cartera de renta fija

El hecho que la cartera sea de renta fija no significa que los inversionistas recibirán las mismas ganancias en todos los períodos. Sin embargo, lo que sí es cierto es que están expuestos a un menor riesgo en comparación a la renta variable (acciones).

Son diversos factores los que determinan la rentabilidad de un activo. Respecto a la deuda que emiten las empresas, por ejemplo, no siempre el pago es fijo. Esto último sucede en los bonos con cupones variables, donde el tipo de interés varía en función al desempeño de un indicador del mercado como el Euribor o el Libor.

Cartera de renta variable

La cartera de renta variable es una cartera de inversiones compuesto básicamente por acciones. Igualmente, se incluyen otros activos que tengan rendimientos de alta volatilidad.

Esta cartera, propiedad de una o más personas naturales o jurídicas, se caracteriza por la incertidumbre. La rentabilidad que ofrece al inversionista varía mucho en el tiempo, e incluso puede registrar pérdidas en algunos periodos. Sin embargo, cabe resaltar que en el largo plazo una cartera de renta variable siempre obtendrá mayores ganancias. Ello, en comparación a un portafolio de renta fija.

Los activos de una cartera de renta variable principalmente son:

Acciones: Títulos valores financieros que representan una pequeña parte del capital social de una empresa. Su precio depende del valor de la compañía, el cual varía en función de diversos factores internos y externos al negocio. Por ejemplo, un evento geopolítico puede afectar la cotización de una acción.

Bonos convertibles: Son títulos de deuda de una empresa que tienen la opción de convertirse en acciones en un momento determinado. De esta forma, los acreedores pasan a ser socios. Cabe acotar que es el poseedor del bono quien determina si le interesa ser accionista.

Warrants sobre acciones: Es un derivado financiero que otorga el derecho a adquirir un activo (que en este caso es una acción) luego de un tiempo determinado, por ejemplo, tres meses. Culminado ese plazo, el comprador tiene la opción de concretar o no la transacción.

Productos estructurados: Son instrumentos financieros que invierten la mayor parte del capital del inversionista en renta fija. Sin embargo, una pequeña porción se destina a derivados cuyo rendimiento depende, por ejemplo, del desempeño de un índice bursátil o del precio de un Commodity.

Fondos de renta variable: Fondos de inversión que invierten exclusivamente en instrumentos de renta variable.

Riesgos de una cartera de renta variable

Una cartera de renta variable está expuesta principalmente a dos tipos de riesgos:

Riesgos específicos: Son aquellos que están relacionados a la propia actividad de la empresa que emite la acción. Es decir, están condicionados por la gestión de los directivos y por la eficiencia de las operaciones.

Estos riesgos pueden disminuir con la diversificación, es decir, invirtiendo en diferentes sectores y compañías.

Riesgos sistémicos: Son aquellos a los que todo el mercado está expuesto. Por ejemplo, la incertidumbre en el entorno político

Independientemente de la posición que vaya a tomar, siendo cartera de renta fija o cartera de renta variable, siempre es recomendable tener y contar con la asesoría de su abogado experto en materia de mercado de capitales, los cuales encontrará en un despacho de abogados,  que le pondrá a su disposición toda la experiencia, seguridad y confianza para realizar su mejor inversión.