Errores que cometemos en la educación por proyectos

La educacion por proyectos es una de las  metodologías más innovadoras y eficaces en la educación. Con este método tanto  el aprendizaje de conocimientos como la adquisición de habilidades y actitudes tienen la misma importancia.

Con este método proponemos  la realización de un proyecto (generalmente de cierta envergadura y duración) en grupos. 

Este habrá sido elegido y analizado previamente por el profesorado para asegurarse de que se trata de un proyecto de interés (que los alumnos aprenderán lo necesario con él) y que cuentan con todos los materiales necesarios para resolverlo.

Este proyecto generalmente empieza con una pregunta “generadora” que les incita no a dar una respuesta simple sino a generar un debate y un ejercicio de pensamiento crítico para poder resolverla.

Así modelamos el pensamiento crítico de todos  los que aprenden mediante este método, desarrollamos todas sus destrezas, les enseñamos a juzgar entre diferentes alternativas, sopesar evidencias o resumir los puntos más importantes para elaborar un argumento.

Pero lo innovador de este método también hace que se cometan ciertos errores en su ejecución, como pensar que se trata de una estrategia instruccional y no una metodología de aprendizaje, veamos los más comunes:

  1. No haber planificado los momentos de evaluación. No podemos pretender evaluar en el momento final en el que se entrega el proyecto, tenemos claro  en el momento en el que se lo planteamos a los  alumnos los criterios de evaluación.
  2. Haber incluido criterios imposibles de evaluar. No especificar de forma detallada la evaluación puede generar  que los criterios que queremos conseguir no sean evaluables, no sepamos cómo medirlos o no dispongamos de los medios  necesarios para hacerlo.
  3. No haber incluido de  forma bien explicada los criterios en el enunciado. El enunciado es el que  le  va a servir de  guía a los alumnos. Un proyecto se define por la necesidad de aprender basada en una pregunta, la consecución de un objetivo y unos criterios  de evaluación. Los alumnos deben tener un norte al  que  guiar todos sus  pasos si queremos garantizar el éxito  de nuestro proyecto.
  4. Que nuestro proyecto no sea transversal. No hacer  nuestros proyectos de esta forma nos impedirá el uso delas TIC, una exposición oral  o hará que nuestro trabajo no sea cooperativo.
  5. Haber planteado un proyecto en bruto. No  dividir el trabajo en diferentes tareas que sean independientes y que estén cronológicamente ordenadas será como pretender escalar una montaña sin cuerdas, inviable. Los diferentes hitos les permiten a los alumnos conocer en qué estado de ejecución de proyecto se encuentran y así evitar la acumulación de tareas al final del plazo. Esta planificación la podremos incluir como  parte de su tarea más adelante, cuando ya se hayan acostumbrado a trabajar por proyectos.
  6. No empezar por  proyectos sencillos. Plantearles tareas demasiado complejas al principio hará que se enfrenten a una tarea para la que no sabemos si han desarrollado ya las competencias que se supone que deben tener. Si vamos a implantar este método debe ser poco a poco, con proyectos en un principio sencillos y cortos  para ir incrementando a lo largo del curso su dificultad para que sean retos abordables.
  7. Plantear un proyecto como un trabajo individual. Una de  las principales  ventajas de la educación por proyectos es que  fomenta la  adquisición de habilidades grupales, algo que les servirá en la socialización. Estas habilidades sociales son esenciales de cara al futuro para que nuestros alumnos se puedan desenvolver en el trabajo, la  universidad, en definitiva en el mundo real en el que vivimos.

Básicamente si seguimos este artículo y evitamos cometer los siete errores aquí mencionados nuestro método de aprendizaje por  educacion por proyectos funcionará seguro.