¿Cómo reconocer las buenas franquicias moda infantil?

Franquicias Moda Infantil

Si damos un vistazo por algún centro comercial o por una zona en donde converjan numerosas tiendas, y las evaluamos por algún tiempo, seguramente notaremos que algunas permanecen mientras que otras cierran y después no volvemos a saber de ellas, o las noticias que nos llegan no son positivas. Esto ocurre con emprendimientos de todo tipo, sin embargo, en este caso hablaremos de las franquicias moda infantil.

El modelo de franquicias se presta para una discusión controversial, entre los que se han visto beneficiados (franquiciantes, franquiciados y clientes) y los detractores (estafados o escépticos). La realidad es que bajo esta modalidad han surgido negocios muy brillantes que han alcanzado fama local y hasta internacional, pero tampoco se puede negar que han ocurrido otros tantos desastrosos que han llevado a la ruina a unos cuantos.

Cómo distinguir entonces cuando estamos frente a un potencial negocio que nos asegurará el éxito? En este sentido hay varias pistas que podemos tener en cuenta al momento de seleccionar alguna.

  • Trayectoria de la franquicia: este aspecto no es sinónimo de tiempo en el mercado, lo que sin duda también es digno de tener presente, pero más allá de su edad, está la evolución que estén demostrando, si se adapta a los cambios (tecnológicos, tendencias, necesidades), crecimiento, aceptación de los clientes, etc. Es ver el panorama completo de su desenvolvimiento, en el poco o mucho tiempo, que lleve en el mercado.
  • Garantías: hay que ver con lupa las condiciones que ofrece este tipo de afiliación, cuán flexible o rígidos son, si todo está plasmado por escrito o hay entendimientos de palabras. Juega un papel fundamental la comunicación y nunca está demás hacerse acompañar por asesores legales.
  • Experiencia de los franquiciados: en cualquier franquicia del mundo habrá negocios que cierren, eso es muy normal (ocurre también con las empresas propias). Si la mayoría de las tiendas se mantienen abiertas es muy probable que aquellas que claudicaron tuvieron alguna peculiaridad no imputable al modelo ni a la marca. Quizá ni al franquiciado, sino a factores externos, en todo caso, habría que estudiar las causas por separado.

Hay franquicias muy famosas, que han madurado muy bien tales elementos, pero eso no significa que no sea conveniente incursionar en otras emergentes. En España, por ejemplo, están surgiendo algunas en el sector de la moda infantil que llevan un buen ritmo y que vale la pena profundizar en ellas.