Justo ahora

Ya es mala suerte, justo ahora que estamos en el mes en el que más gastamos, en el mes de las compras navideñas y de las cenas y de las salidas, y de las escapadas… justo ahora va y se estropea el coche. No podría haberlo hecho en un momento peor.

No queda de otra que empezar a pedir presupuestos arreglar coche a ver si encontramos alguno que nos podamos permitir. Todos los meses son malos, sobre todo cuando eres mil eurista como la mitad de la población española, pero si a la precariedad de los sueldos le sumamos los gastos extra que surgen en estas fechas la cosa se complica un poco más.
Navidad es una vez al año y a todos nos apetece hacer cosas distintas al menos una vez, salir de fin de semana, comprarse un capricho o simplemente cenar algo de lo que no se come todos los días, como puede ser un buen cordero o un poco de marisco.

No es pedir demasiado, es solo querer tener una Navidad un poco más desahogada, en la que poder comprar regalos para todos, o poder arreglar el coche sin tener que pedir un crédito o que tu padre te deje unos cuantos euros para poder salir del paso.

Desde luego que tener un coche es un gasto fijo y continuado, cuando no se estropea hay que hacerle una revisión, cuando no hay que cambiar los neumáticos hay que pagar el seguro obligatorio y no pasa una semana sin que tengamos que echarle combustible. Lo que os decía un gasto fijo y mensual, como si fuera una hipoteca o una letra más. Si no fuera porque muchos de nosotros lo necesitamos para poder trabajar, ya os digo yo que más de uno prescindiríamos de él. Además tampoco es muy alentador saber que cada año mueren cientos de personas en las carreteras. La verdad es que es de pararse a pensar si realmente necesitamos el coche.
Si en nuestra ciudad hay buena cobertura de transporte público, si podríamos perfectamente ir andando o en bicicleta a los lugares, si no tenemos que hacer grandes viajes a menudo, la verdad es que el coche es un poco innecesario, lo que pasa es que nos hemos acostumbrad a la comodidad y a la libertad de movimiento que tenemos con un coche y ya no sabemos estar sin él. Los coches se han vuelto imprescindibles.