Campaña Desnudalafruta. El fin de los envases para frutas y verduras

La imagen de ver frutas y verduras en envases para alimentos parece que se va a acabar, o al menos esa es la idea que tiene la campaña Desnudalafruta, que impulsada por La Hipótesis Gaia y la web Vivir Sin Plástico, ha vivido un tremendo boom en los últimos tiempos en las redes sociales.

Y es que durante toda la vida estamos totalmente familiarizados con la imagen de ver verduras y frutas envasadas en recipientes de plástico en los supermercados y tiendas de alimentación, algo que aunque es habitual, lo cierto es que no tiene demasiado sentido.

La razón por la que se ha impulsado esta campaña, no es porque los envases resulten peligrosos para el buen estado de los alimentos, ni mucho menos, sino por tratar de reducir la cantidad de basura que generan estos envases en nuestro país.

Una campaña para reducir la basura y ayudar al medio ambiente

Sólo en nuestro país, los recipientes de plástico que envasan alimentos como verduras o frutas generan cada año unas 20 millones de toneladas de basura. Esto supone que de media, aproximadamente, cada ciudadano español genera unos 459 kilos de basura al año. Y de esta cantidad, tan sólo un 54,3% se tiraron a contenedores de reciclaje, lo que significa que el resto acabó en vertederos e incineradoras, con lo que el impacto medioambiental negativo que esto supone.

A esto hay que sumarle el tremendo gasto que supone el envasado de frutas y verduras por parte de los grandes supermercados de alimentación, que en muchos casos además están mal envasados.

Las opciones para reducir esto son muchas, y son más fáciles de lo que puede parecer en un primer momento. El problema está en que para aprovecharse de estas opciones se necesita la concienciación y colaboración de la gente.

Y por ello se ha llevado a cabo la campaña Desnudalafruta, que invita a los ciudadanos a acudir a los supermercados con una bolsa de tela, comprando las frutas y verduras a granel e introduciéndolas en estas bolsas.

También se pretende que sean los propios ciudadanos los que traten de presionar a las grandes superficies para que retiren estos envases, ya que está comprobado que mientras ellos continúen comprando, no van a tomar ninguna medida, continuando como hasta ahora.

Sólo el tiempo dirá si realmente esta situación cambia, o se mantiene con nosotros como lo ha hecho hasta ahora durante prácticamente toda nuestra vida.